Tres actos

Primer acto: Se alza el telón. El día comienza al levantarme a una hora no prudencial, la cual coincide con que en Canarias no ha amanecido, que la «Critter» sigue en su lecho roncando cual lirón y con que yo debería seguir en los brazos de Morfeo por una hora mas. Sin embargo, mi ser…

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