50 cosas sobre mí

 

Aquí van 50 cosas sobre mí:
Vintage

1. Me gusta el humor y la ironía. Sobre todo cuando la acidez incomoda. Me entra la risilla floja.

2. Si muero no quiero ser enterrada y no quiero nadie de negro. Nada de coronas de muerto ni esas cosas raras lúgubres. Que me quemen y me siembren un árbol encima.

3. Tengo una mancha en la mejilla izquierda por una medusa que me picó a los siete años. Las maestras del cole siempre me limpiaban pensando que eran restos del Quick del desayuno.

4. Mi color favorito es el AZUL.

5. Amo la leche fría en vaso grande con hielos.

6. Me encanta bailar. Algún día tendré un salón de baile como negocio.

7. Me pone de buenas cantar. Tengo una voz prodigiosa…mente horrorosa. Nada como coger el tubo de papel de baño y alegrarme el día.

8. Amo hablar….pero sobre todo en público. ¡VÉR-TI-GO!

9. Cuando esoty triste lloro frente al espejo. Verme llorar y ver las caras que pongo me hace reír. Así que se me quita un poco lo triste. Al menos paro de llorar.

10. No se usar una olla express. Me intimidan. Un día le explotó una a la chica de mi casa y ver los frijoles en el techo me impactó al grado de decir ¡nunca pondré mi vida en peligro!

11. Desde hace 15 años solo uso los perfumes de la tienda de Abercrombie&Fitch. Casi casi desde que nació la tienda. Es mi secreto para mantenerme joven.

12. No uso crema. Nunca. Ninguna. Me da mucho asco. Ya lo sé…las arrugas ya se me notan.

13. Amo dormir. Pero mi familia se encarga de que no lo logre.

14. No sé hacer un sudoku. No sé como sacaba buenas notas en matemáticas. Estoy segura que memoricé los ejercicios del cuadernillo.

15. Estornudo altísimo y fortísimo. Me produce placer estornudar. A grados máximos.

16. No puedo masticar las cosas 20 veces. De hecho mastico muy poco. Me gusta deglutir.

17. Me tomo una media de 8 coca colas zero. Sin comentarios. Es un vicio.

18. No me gusta el invierno. Me deprime.

19. La lluvia me da claustrofobia. Si llueve a cántaros y estoy fuera tengo que refuigarme o me cuesta trabajo respirar.

20. Cuando estoy enferma el te de manzanilla y el consomé me transportan a los brazos de mi madre.

21. Me cuestan terriblmente los cambios pero luego me suelo adaptar muy bien.

22. Soy fan de las fotografías. Me permiten volver a estar con mi padre y mis abuelas.

23. Me encanta viajar a conocer nuevos sitios.

24. He vivido en México, Italia, Francia y España.

25. Colecciono unicornios. No cualquiera. No pueden ser horriblemente cursis ni tétricos.

26.  Soy bipolar sobretodo en ropa: amo y odio los tacones, amo y odio los bolsos pero luego siempre me verás con los mismos.

27. Soy maniática pero de las frikis… de las que tienen el jersey de la buena suerte, el atuendo para cuando me viene la regla, el vestido para cuando estoy feliz hasta el salto de cama (babydoll) para las noches memorables…

28. Soy cinéfila a grados enfermos. Podría ir diario al cine. De hecho hay semanas que voy diario. Con eso digo todo.

29. Nunca uso hilo dental. Le miento al dentista. La sensación de pasar eso entre mi dientes es como si pasaran un tenedor en una pizarra. ¡PELOS DE PUNTA!

30. Cuando un libro me gusta me creo que soy el personaje y lo vivo intensamente. Si: He sido Harry Potter (que no Hermione), he sido Bella (#teamEdward) y soy Atreyu (Neverending story).

>31. Siempre quise tener 7 hijas. Ahora con Kraken acepto eso de que existe un rollo de que las madres nos derretimos por los niños peroooooo como sea un machote tontorrón galán de novela que le rompa el corazón a una mujer ¡se va a enterar y no le haré su postre favorito!

32. Suelen decir que estuve a punto de morir. Sin embargo, no sentí nada. Así que espero que la muerte que tenga sea indolora ¡llevo fatal cualquier tipo de dolor!

33. Al día siguiente de mi tromboembolia charle durante una hora con el mejor amigo de mi hermano (cuasi mi hermano) sobre “el túnel y la luz”. ¡Se lo creyó enterito! Y yo me sigo descojonando a sus espaldas… :P

34. Digo palabrotas y me gusta “alburear” (deporte mexicano que consiste en darle a todo un doble sentido sexual).

35. Me gustan mis pantorrillas. Son flacas y aunque coma muchos donuts nunca engordan. ¡VOILÁ! A ver si mis caderas aprenden algo de ellas…

36. Me encanta saber que mis mejores amigos son eclécticos: desde abogados, chefs, cineastas, artistas, ilustradores,informáticos, mercadólogos, ingenieros y traductores. ¡Tengo un poco de todo! Bueno de ingeniera no mucho….más bien de “albañil”.

37. No me imagino ser madre de adolescentes. Siento que no estaré ahí para ellos. Es triste pero no tengo esa visión de “futuro”. Mi sueño de casarme y tener hijos ya se cumplió. Nunca agregué el tener nietos.

38. No quiero llegar a vieja. De pequeña dije que me meoriría a los 87. Ahora me parece demasiado.

39. Me encanta la adolescencia. Esa intensidad para todo para amar, para llorar, para disfrutar y para soñar. ¡Que manera de comerse el mundo y la cabeza!  Soy una perpetua adolescente intensa.

40. Sentir pasión es mi principal fuente de inspiración en la vida.

41. Siempre fui odiosa en la escuela: ñoña de libro. Aprender es una de mis pasiones.

42. Guardo mis diarios desde los 7 años. Nunca los he releído. Los guardo para mis hijas. Quizás nadie vuelva a leerlos.

43. Quiero volver a Japón cuando los cerezos estén en flor. Y llevar a mis hijos.

44. Sueño con vovler a trabajar en una agencia de publicidad.

45. Me apasionan la comunicación y lo complicado que es.

46. Dicen que Critter es mi clon. ¡Viva la genética!

47. La única persona que sabe calmar mi dragón interno es Semenator. También es la única persona que sabe accionar el peor fuego en un segundo.

48. Tengo canciones que marcan una etapa en mi vida: Soda Stereo: En la ciudad de la furia, Shakira: Antología, Counting Crows: Mrs Jones, Rosana A fuego lento y Tormentas de Arena.

49. A los 18 años gané el concurso nacional de ensayo a nivel nacional en México. El ensayo era sobre el concepto del areté ἀρετή “la excelencia” y como ha cambiado desde la antigua Grecia hasta ahora. ¡QUE COSAS!

50. Es curioso que tenga un blog. Siempre he escrito pero nunca le enseñaba a nadie lo que escribía. Me resulta “curioso” que gente que no conozca sepa 50 cosas que yo creo que ni mi marido sabe…

¡Ahora ya saben unos cuantos secretillos!

El cole de “mayores”

No seré la única que a estas horas tenga mariposas en el estómago por la vuelta al cole.

No seré la única que habré hecho pedidos on line variados desde mochila, estuche, etiquetas, bordados de batitas-babero a domicilio (eso no existe pero estoy a puntito de patentarlo) y demás cosas que hacen que las madres primerizas tengamos los nervios de punta el día antes de la vuelta al cole. ¡Al menos éste año me libre de forrar libros! ¡Yuppi!

No seré la única que a estas horas un cierto aire de felicidad contradictoria invada su ser. El hecho de que Critter vaya al cole de mayores significará tener un poco más de tiempo ¡Yiujuuuu! (aunque esto es un decir porque con Kraken digamos que no gozo de rascarme y oler el queso del ombligo). Peroooo por otra parte, el que Critter se haga grande da una congoja tremenda. Verla disfrazada de mayor con “uniforme” me hace recordar la película de “Querida encogí a los niños” y reírme por lo bajito. ¡Mi enana! ¡Mi bestia! ¡Mi chaparrita cuerpodeuva! ¡Ay ay ay!

Ahora bien, fuera de todo sentimentalismo debo aceptar que esto de la “vuelta al cole” es como de broma. Realmente los únicos que le dan “la vuelta” literalmente son los más pequeños; ya que por temas de adaptación tienen unos horarios rarísimos. Para podérselo explicar a Critter le he dicho que mas o menos es así:

Captura de pantalla 2014-09-07 a las 23.02.23

 

Iremos solamente una hora con una mochila vacía y sin uniforme para que se haga una idea. Un simulacro.

¿Un quéee? me dice con voz y cara compungida.

¡Nada hija! Una vuelta y listo.

Critter crece. Y eso significa dar otro paso importante ¡ADIÓS MANTITA!

Mantita nos ha acompañado desde los tiernos 6 meses de edad Critteriana. Prometimos que el día antes de entrar al cole le diríamos hasta luego.

Salió de Critter decir que se la daría al señor “sin casa” que se pone fuera del supermercado y me pareció una idea genial.

Está por demás decir que está idea no se accionará hasta que tengamos digerido el “desapego” y podamos dormir sin mantita. Ya me veo yo diciéndole al señor que mejor me devuelva la mantita que mi hija no para de llorar…

Pero hoy, justo ahora, hemos hecho juntas un ritual. Ha doblado sus tres mantitas (teníamos tres para poder lavarlas o tener “porsiaca” se perdía alguna), les ha dado un abrazo fuerte a cada una, las ha olido por última vez y después de un largo beso las metió al armario.

Se fue a la cama llorando.

¡Mamá no quiero ser mayor. Y mantita está diciendo que dentro del armario tiene frío y no puede abrazarme!

Esta niña salió más latina y dramática que yo.

¡Que duro es crecer!

Hoy, como tributo, dormiré abrazada a mantita para agradecerle estos largos tres años que me ha acompañado en la maternidad de mi pequeña bestia…

P.S. Al terminar éste post me ha gritado Critter “Mamá ya no vengas a darme el besito que me das cuando me hago la dormida. Vete directo a tu cuarto“. Eso acompañado de unos piececillos corriendo y un portazo del armario me ha dejado claro algo: ¡MI BESTIA NO TIENE UN PELO DE TONTA! Lo de operación Mantita va a ser mucho más jodido de lo que yo creía…

 

 

Sobrevivir a las vacaciones

Creo que sería un título perfecto para una película de terror. Eso o más bien cualquier película que verse sobre la vida de una madre en vacaciones con hijos.

Las madres no tenemos vacaciones -eso ya lo había dicho antes- pero mientras más vástagos tienes, la proporción de la pesadilla crece. Si a esto le sumas la organización de un bautizo, la visita de tú familia mexicana al puro estilo “Familia Burrón“, veinte días con tú mejor amiga, un par de noche de copas, cumplir un año más, el primer encuentro cercano con los piojos en la cabeza de mi progenie y el shock de “la entrada a la escuela de mayores” ya sabrán que mi desconexión no ha sido por estar en el Caribe a cuarenta grados friéndome cual lagartija junto a una piña colada. Mi desconexión era cuasi obligada. Cuasi y “literal”. Ver el móvil me ocasionaba grandes problemas familiares. Así que en las idas al trono, Walter me guardaba el secreto (y otras cosas) mientras veía Instagram, Twitteaba y Facebookeaba….pero de postear nada. Hoy he regresado de vacaciones pero para tomarme las reales.

Vacaciones GeekNunca imaginé que el salvapantallas del Caribe del Windows fuese tan paradisiacamente relajante.

Sin embargo, hoy necesitaba escribir. Será que estoy tontorrona, sensiblona o que simplemente es lunes y regresar de vacaciones el día que hace más sol en la playa como que no inspira del todo. O quizás será que hoy fuimos a comprar los libros de Critter y conoció su futura escuela.

Tengo que hacer un pequeño paréntesis cultural. Cuando yo era pequeña el día de “comprar” los libros en el cole era realmente la inauguración de la vuelta a clases. Ese día sabías por fin en qué grupo te tocaba, con qué amigos y enemigos, tu madre tenía que despertarse temprano y tú te ponías la coleta lo más peinada para que diera inicio el baile de las lombrices de nervios en tu estómago. Sigue leyendo

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